Cuando hablamos del interés debemos saber que es la contraprestación que recibimos o damos a cambio de prestar o que nos presten un bien, cuando hablamos de los intereses financieramente estamos hablando del dinero que le damos al prestamista por dejarnos a nosotros el prestatario un cantidad de dinero, este interés se suele dar en un tanto por ciento, y adelantamos que el interés puede ser fijo o variable.
Cuando hablamos de tipos de intereses tenemos que diferenciar entre fijos y variables, cuando hablamos de tipo de intereses fijos estamos hablando de que el porcentaje que se aplica a una deuda es fijo, es decir no cambiará a lo largo de la vida de la deuda.
Cuando hablamos de intereses variables normalmente nos referimos a tipos de interés que suelen variar a lo largo del tiempo del préstamo y suelen estar relacionados con tipos cotizados como el Euribor que a su vez son regulados por el BCE. El BCE subirá los mismos en casos de inflación y los bajara en caso de deflación para así intentar controlar la economía.
Cuando hablamos de tipo de intereses y hablamos de tipos variables, normalmente nos estamos refiriendo al EURIBOR aunque existen otros tipos como el CECA, estos tipos están relacionados con la demanda y oferta del dinero, luego suben y bajan además no podemos olvidar que el banco aplica un tipo de interés adicional que llamamos el diferencial, será el porcentaje que añadiremos a la cotización del índice para saber que interés pagamos realmente.
La tae, es la tasa anual equivalente, tiene en cuenta comisiones y nos ofrece una visión mas real del tipo de interés que tenemos, la regulación obliga a los bancos a mostrarla en sus anuncios de publicidad.
El banco de España o bde suelen regular unos tipos máximos legales, que las entidades financieras no pueden sobrepasar, para intentar controlar abusos por parte de las entidades, así también se encarga de controlar la solvencia de las diferentes entidades financieras.
No podemos olvidar que los interés también nos los pueden dar a nosotros mediante depósitos o otros productos como bono o letras del estado, los cuales nos rentarán unos intereses, que será el dinero que obtengamos por prestar nuestros ahorros.